16 de noviembre - Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

¿Qué es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)?

Aunque es relativamente poco conocida, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) mata a una persona cada 10 segundos.

La EPOC no es una enfermedad, sino un conjunto de enfermedades pulmonares crónicas que reducen el flujo de aire. La EPOC no es una simple tos del fumador, sino una enfermedad pulmonar potencialmente mortal que en muchos casos queda sin diagnosticar. Los síntomas más frecuentes son falta de aire, expectoración excesiva y tos crónica. A medida que la enfermedad empeora, las actividades cotidianas, como subir unos cuantos escalones, pueden verse muy dificultadas.

La EPOC es prevenible, pero incurable. El tratamiento puede ayudar a ralentizar su progresión, pero la enfermedad suele empeorar con el tiempo, y es por ello que generalmente se diagnostica en mayores de 40 años. Bronquitis crónica y enfisema son dos términos que han dejado de utilizarse y quedan englobados en el diagnóstico de EPOC.

Según las estimaciones de la OMS, hay 64 millones de personas con EPOC, y en 2004 fallecieron 3 millones de pacientes por esta causa. Se prevé que las muertes por EPOC aumenten en los próximos 10 años, convirtiéndose en la tercera causa mundial de muerte, a no ser que se reduzcan sus factores de riesgo, y en particular el consumo de tabaco y la contaminación atmosférica.

Causas

La EPOC es la más común de las enfermedades crónicas de pulmón en todo el mundo. Millones de personas padecen EPOC, que es la segunda causa de incapacitación laboral después de las enfermedades cardiacas.

Los principales afectados por la enfermedad son las personas expuestas a los dos factores externos que contribuyen en mayor medida a su desarrollo: fumar y trabajar en ambientes contaminados. Por eso la enfermedad incide especialmente entre los mineros de carbón, los que trabajan con cereales, en la metalurgia y otros trabajadores expuestos al polvo.

La enfermedad es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres y tiene mayor mortalidad entre los varones. La mortalidad entre las personas que padecen la enfermedad es también mayor en pacientes de raza blanca y obrera, que entre los trabajadores administrativos.

La EPOC también aparece muy frecuentemente en algunas familias, hecho que hace pensa que podría existir una tendencia hereditaria.

Fumar

La causa más importante de la EPOC es, sin duda alguna, el tabaco. Con el paso de los años, la función pulmonar se pierde más rápidamente entre los fumadores. Un dato relevante es que entre el 10 por ciento y el 15 por ciento de las personas que fuman desarrollan la enfermedad. Los fumadores de cigarrillos son los que más posibilidades tienen de contraerla, seguidas de los fumadores de pipa y cigarros.

Dado que el riesgo que entraña el tabaco es muy grande, la mejor manera de prevenir la enfermedad es no fumar. También se ha demostrado que los hijos de padres fumadores padecen muchas más enfermedades respiratorias que los de padres no fumadores; estos niños se convierten en fumadores pasivos y están predispuestos a padecer bronquitis crónica de adultos.

La polución atmosférica

La polución atmosférica, es decir, el incremento de partículas y gases anómalos en la atmósfera también entraña riesgos. El monóxido de carbono y el óxido de sulfuro procedentes de la combustión de gasolina, los hidrocarburos de los automóviles o el ozono, por citar unos ejemplos, producen irritación de las vías respiratorias y dificultan el transporte del oxígeno por el cuerpo.

La bronquitis crónica, de hecho, es dos veces más frecuente en las zonas industriales y en las grandes ciudades que en el campo. Este factor combinado con el anterior, el tabaco, es la causa principal de la mayor parte de casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Infecciones

Aunque está fuera de dudas que raras veces una infección es la causa inicial de la EPOC, sí que puede afirmarse que una infección puede ser la responsable de que se agrave una irritación previa desencadenada por los dos factores anteriores.

Una infección también puede desencadenar brotes posteriores de la enfermedad. Si durante la infancia se han sufrido repetidas infecciones pulmonares, el adulto estará más predispuesto a la EPOC.

Prevención

La única manera de prevenir la enfermedad es no exponerse a los factores de riesgo que la originan. Como se ha dicho, estos factores son el tabaco y los ambientes contaminados. Por eso, para prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es fundamental no fumar. También es muy importante mantener un buen estado de salud general, realizar ejercicios y seguir una dieta sana para aumentar la resistencia del cuerpo a las infecciones. La importancia de los ejercicios, ya sea en el hospital o en casa, radica en que contribuyen a aumentar la independencia y la calidad de vida del afectado. Además, disminuyen la frecuencia y el tiempo de hospitalización del enfermo.

Hacer ejercicio

La filosofía de la práctica del ejercicio es la siguiente: los pacientes que sufren la enfermedad pulmonar obstructiva crónica necesitan energía extra para poder respirar. Si se usa esa energía de manera más efectiva para respirar, el paciente tendrá más energía restante para llevar a cabo sus acciones diarias y para participar en nuevas actividades. Las mejorías en la respiración pueden conseguirse, en gran medida, haciendo deporte, pero es muy importante que los ejercicios se hagan bajo supervisión médica y con el asesoramiento de especialistas.

El ejercicio, a todos los niveles, mejora la utilización del oxígeno, la capacidad de trabajo y la mentalidad de los pacientes que sufren la enfermedad. Las actividades de bajo esfuerzo son más fáciles de practicar, para estos enfermos, que las actividades de alta intensidad. Entre otros, se pueden hacer los siguientes ejercicios:

  • Parte inferior del cuerpo: bicicleta fija, subir escaleras, caminar, etcétera. Estos ejercicios fortalecen las piernas y aumentan el tono muscular y la flexibilidad. Ayudan a moverse mejor.
     
  • Parte superior del cuerpo: ejercicios diseñados para mejorar la fuerza de los músculos respiratorios, los músculos del brazo y los hombros. Fortalecerlos es importante porque aguantan la caja torácica, mejoran la respiración y hacen más fácil llevar a cabo actividades cotidianas, como transportar bolsas, hacer la cama o levantar objetos. Un ejercicio útil es, por ejemplo, el levantamiento de pesas.

Consejos a la hora de hacer ejercicio

Teniendo en cuenta que la forma física se pierde rápidamente cuando la persona interrumpe el programa de ejercicios, es básico que el paciente se marque unos objetivos que pueda alcanzar y que los vaya aumentando progresivamente. Además de los ejercicios, es recomendable que la persona siga algunos otros consejos:

  • Acompañar los ejercicios de una alimentación saludable.
     
  • Hacer calentamiento antes de los ejercicios.
     
  • Cambiar de ejercicios y hacerlos variados para que el paciente no se aburra y desista: nadar, andar, hacer pesas, practicar aeróbic de baja intensidad.
     
  • Practicar ejercicio con amigos para hacer la actividad más amena.
     
  • Seguir con el ritmo habitual y no intentar realizar esfuerzos excesivos.
     
  • Detener las actividades ante cualquier molestia y consultar al médico.

5 hábitos saludables que todos deberíamos incluir.

Hoy en día vivimos en un estrés constante provocado por distintas razones: el trabajo, las relaciones y el día a día, por ejemplo. Constantemente se nos presentan situaciones que nos desgastan mentalmente sin darnos cuenta.

Para combatirlo es importante introducir algunos hábitos saludables en nuestra vida; esto nos ayudará a  mantener nuestra mente sana y tranquila, y por tanto nuestro cuerpo también verá resultados favorables.

Bebe agua: esto se ha repetido durante años, y es que tomar líquidos no es lo mismo que tomar agua, debemos tomar al menos 8 vasos al día, que es una cantidad cercana a dos litros de agua. Esto ayuda a purificar nuestro cuerpo y mantener nuestros órganos en buen funcionamiento.

Muévete: no es necesario que vayas durante horas al gimnasio y te mates haciendo pesas, basta con una caminata diaria o bailar un rato, cualquier cosa que te haga mover el cuerpo y liberar endorfinas te hará sentir feliz y relajado.

Duerme completo: esto a veces puede resultar complicado con tantas cosas en nuestra mente, por eso debemos tener una rutina nocturna que nos desconecte antes de dormir. Darse un baño y leer un poco es una forma genial de relajarnos y conseguir un sueño más profundo y reparador.

Ten un escape: es sumamente necesario tener un pasatiempo, una actividad que nos libere del estrés y ayude a mantenernos felices. Puede ser practicar un deporte, anotarse en una clase de manualidades o idiomas o tener una hora del día para disfrutar de un café con tus amigos. Cualquier pasatiempo que te ayude a encontrar tu centro de paz es bienvenido e importante.

Pasa tiempo con tus seres queridos: tu trabajo y tus responsabilidades son importantes, pero tus seres queridos lo son mucho más. Los fines de semana olvídate de los problemas y enfócate en tu familia y amigos: salgan a comer, hagan paseos y actividades juntos, conversen. Ellos son tu mayor apoyo y felicidad, haz que se sientan especiales y atendidos.

Estos son trucos muy sencillos para mantener una mente en paz, y verás que eso se reflejará en tu humor, tu estado de salud e incluso tu belleza. Una persona feliz y en armonía con su interior irradia belleza por sí misma, pon estos 5 secretos en práctica y verás los beneficios que llegarán a tu vida.

 

Fuente: https://tendencybook.com

 

El 50% de las enfermedades comienzan antes de los 14 años pero no se detectan ni tratan.

En “la mayoría de los casos no se detecta ni se trata”, alertó este martes la Organización Mundial de la Salud con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre.

El organismo internacional, que destinó este año la efemérides a los jóvenes, advirtió también que “cambios de colegio o de casa, ingreso a la universidad o al trabajo y la conexión cada vez más frecuente a redes sociales” pueden causar un nivel de estrés que luego derive en enfermedades,

Asimismo, señaló que entre los adolescentes la depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad, mientras que el suicidio es la segunda causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años.

En cuanto a la principal causa de muerte en ese grupo etario, la OMS precisó que se trata de los accidentes de tránsito, que en 2015 fueron responsables de unos 115.000 fallecimientos y afectaron sobre todo a varones de entre 15 y 19 años.

“Cada vez son más numerosas las pruebas de que la promoción y protección de la salud del adolescente es beneficiosa no sólo para él, sino también para la economía y la sociedad, pues adultos jóvenes sanos podrán contribuir mejor a la fuerza laboral, a sus familias y comunidades”, señaló la OMS.

El organismo destacó que la prevención “comienza por conocer y entender los signos y síntomas precoces que alertan de una enfermedad mental”.

“Los padres y los profesores pueden contribuir a crear en los niños y adolescentes aptitudes que les ayuden a hacer frente a los retos que se encontrarán cada día. En las escuelas y otros entornos comunitarios se puede prestar apoyo psicosocial, y, por supuesto, se puede iniciar, mejorar o ampliar la capacitación de los profesionales sanitarios para que puedan detectar y tratar los trastornos mentales”, aconsejaron.

Las enfermedades mentales son una amplia variedad de afecciones que alteran el estado de ánimo, el pensamiento y el comportamiento. Entre las más comunes están la depresión, el trastorno de ansiedad, trastorno bipolar, demencias, esquizofrenia y los trastornos obsesivos compulsivos.

Agencia de noticias Télam

Estreptococo Pyogenes

Comunicado sobre bacteria Estreptococo Pyogenes
Con la firma del secretario de Salud, Dr. José Caprara, y la directora de APS, Dra. Silvana Rossi, brindaron detalles sobre este germen, que no es un germen nuevo ni que se haya hecho más agresivo.

El secretario de Salud, Dr. José Caprara, y la directora de APS, Dra. Silvana Rossi, enviaron un comunicado sobre bacteria Estreptococo Pyogenes. El mismo detalla lo siguiente: “El estreptococo es una bacteria que puede producir varias enfermedades, dentro de los muchos estreptococos existentes, hay uno que se llama estreptococo beta hemolítico del grupo a o streptococo pyogenes. No es un germen nuevo ni que se haya hecho más agresivo”.
“Puede provocar la muerte en muy pocos casos (como los que salieron informados en los medios), esos pacientes habían tenido enfermedades que bajan las defensas (como la varicela o la gripe) y se complicaron con esta bacteria produciendo enfermedades más severas”.
“No es una bacteria mortal en la mayoría de los casos, no es una bacteria nueva, está con nosotros desde hace muchos años, la mayoría de las veces produce enfermedades no graves como anginas (faringoamigdalitis), escarlatina, neumonías, otitis, infecciones en la piel. TODAS tienen tratamiento con antibiótico”.
“La mayoría de las veces solo da anginas: se caracterizan por dolor de garganta, fiebre alta de comienzo brusco, en más de la mitad de los casos se ven placas blancas, puede dar dolor de cabeza, mareos, dolores de cuerpo y panza, que se curan con el tratamiento oportuno. En general las anginas no progresan a ninguna enfermedad mortal o invasiva como el shock séptico, fascitis necrotizante o Síndrome del shock tóxico, estos casos son excepcionales”.
“No todas las anginas necesitan antibióticos, la mayoría de las infecciones de la garganta son de causa viral y por eso los antibióticos no son necesarios, en realidad son contraproducentes, solo se deben usar con prescripción médica y en el momento oportuno, ni antes ni por las dudas”.
“Cuando debo consultar: si los niños son sanos, tienen buenas defensas, mocos, tos y fiebre es probable que se trate de una enfermedad viral, se debe estar atentos A fiebre muy alta, mal estado general, agitación al respirar, manchas en la piel (violáceas), rechazo al alimento (en niños pequeños) en estos casos se debe consultar en forma urgente”.
“El hisopado de fauces se indicará según síntomas y criterio médico. No se debe concurrir a la guardia para realizar un hisopado si no hay síntomas que justifiquen la concurrencia a la misma”.

¿Cómo se puede prevenir?
Con las vacunas de las enfermedades que la pueden predisponer (antivaricela, antigripal, antineumococo), mucha higiene, no compartir mates, no tomar de la misma botella o vaso, no limpiar chupetes con saliva de otros, no toser ni estornudar en la cara de otros sino en el codo, uñas muy cortas y limpias, lavado de manos, airear ambientes, no sobremedicar, no usar antibióticos sin indicación médica.

Sarampión: los síntomas y cómo hacer para cuidarnos

El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa y potencialmente grave, que se propaga fácilmente cuando la persona infectada habla, tose o estornuda, o por estar en contacto con cualquier objeto contaminado. Esta enfermedad afecta sobre todo a los niños y en algunos casos puede ser letal.
Los principales síntomas son:
• Fiebre alta.
• Secreción nasal, conjuntivitis y tos.
• Pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla.
• Erupción en la cara y cuello que se va extendiendo al resto del cuerpo.
Para prevenirla es importante seguir en calendario de vacunación y sobre todo habernos aplicado para Triple Viral. Esta vacuna es obligatoria y debe ser aplicada a los niños al cumplir el año de vida con un refuerzo al ingreso escolar.
Argentina, gracias a la vacunación, ha logrado eliminar la circulación del virus del sarampión. El último caso autóctono o endémico se registró en el año 2000. Desde ese momento hasta junio del 2018 se notificaron 32 casos.
En el año 2017 se notificaron más de 21.000 casos de sarampión en la Región Europea y 35 muertes. Grandes brotes se registran en Rumania, Italia, Ucrania, Alemania, Francia, Bélgica, Federación Rusa, Grecia y Bulgaria, entre otros.
En la Región de las Américas hasta la semana 28 del año 2018, se registraron 2472 casos de sarampión en 11 países (Antigua y Barbuda, Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, EEUU, Guatemala, México, Perú y Venezuela).
Siendo Argentina un país que logró eliminar la circulación endémica del sarampión y teniendo en cuenta la situación epidemiológica mundial y el masivo tránsito de viajeros desde y hacia países con circulación viral, existe alto riesgo de importación de casos y desarrollo de brotes si una persona enferma o que esté incubando la enfermedad ingresa al país. Para evitarlo, es fundamental que toda la población esté correctamente vacunada.
Para cuidarnos checkeá la libreta de vacunación tuya y de tus hijos. Entre todos podemos prevenir el contagio de esta peligrosa enfermedad.

EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA SALUD

Durante los últimos 50 años, la actividad humana y en particular el consumo de combustibles fósiles, ha liberado cantidades de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero suficientes para retener más calor en la atmósfera y alterar el clima mundial.
En los últimos 130 años el mundo se ha calentado aproximadamente 0,85ºC y durante los últimos 30 años cada década ha sido más cálida que la anterior. El nivel del mar está aumentando, los glaciares se están derritiendo y los regímenes de lluvias están cambiando. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más intensos y frecuentes.
Aunque el calentamiento mundial puede tener algunos efectos beneficiosos localizados, como una menor mortalidad en invierno en las regiones templadas y un aumento de la producción de alimentos en determinadas zonas, los efectos globales para la salud serán probablemente muy negativos. El cambio climático influye en los determinantes sociales y medioambientales de la salud, como un aire limpio, agua potable, alimentos suficientes y una vivienda segura.
Entre los fenómenos asociados al cambio climático que pueden afectar nuestra salud se destacan el calor extremo, los desastres naturales y la variación en los regímenes de lluvias. En primer lugar, las temperaturas extremas del aire contribuyen directamente a las muertes por enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sobre todo entre las personas de edad avanzada. Las temperaturas altas provocan además un aumento de los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire que agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo y pueden provocar asma.
En cuanto a los desastres naturales relacionados con la meteorología, éstos se han multiplicado desde la década de los sesenta. Cada año esos desastres causan más de 60.000 muertes, sobre todo en los países en desarrollo. Por último, la creciente variabilidad de las precipitaciones afectará probablemente al suministro de agua dulce. La escasez de ésta puede poner en peligro la higiene y aumentar el riesgo de enfermedades diarreicas, que cada año provocan aproximadamente 760.000 muertes de menores de cinco años. En los casos extremos, la escasez de agua causa sequía y hambruna.
Todas las poblaciones se verán afectadas por el cambio climático, pero algunas son más vulnerables que otras. Los habitantes de los pequeños países insulares en desarrollo y de otras regiones costeras, grandes ciudades y regiones montañosas y polares son especialmente vulnerables.
Es por ello que entre todos debemos colaborar para cuidar el medio ambiente, hacer un uso responsable de los recursos naturales y cuidar nuestra salud. Una buena alimentación, realizar ejercicio y cumplir con el calendario de vacunación nos protege frente a los riesgos de salud asociados al cambio climático.
Con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Frutas y verduras de invierno. Grandes aliadas de la salud.

Es sabido que para gozar de buena salud mucho se puede hacer desde los hábitos alimenticios, y gran parte de la dieta saludable son las frutas y verduras.

Dentro de la amplia oferta vegetariana, una buena opción es elegir para el consumo diario las frutas y verduras de estación, ya que no han sido forzadas para su producción y, por lo tanto, llegan a la mesa más frescas y libres de excesos de agrotóxicos.

El invierno ofrece una interesante variedad de vegetales. Estos son los más fáciles de conseguir y sus fabulosas propiedades:

Naranja. Este cítrico contiene un alto porcentaje de vitamina C, vitamina principal para aumentar las defensas. Cuando la pelamos, conviene no dejar pasar mucho tiempo para consumirla, ya que la vitamina C se oxida y se pierde. Esta fruta también contiene un alto porcentaje de vitamina A, que  potencia la acción defensiva contra las bacterias y virus que pueden provocar enfermedades respiratorias.

Kiwi. Entre todas las frutas, el kiwi es la que tiene mayor contenido de vitamina C. Cien gramos de kiwi cubren ampliamente los requerimientos diarios del organismo. Por otra parte también contiene antioxidantes naturales como el zinc, que mejora las defensas y fortalece el sistema inmunológico.

Pomelo. Aporta vitamina C y contiene minerales como el selenio, que participa en el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Mandarina. Su contenido en agua es mayor que el de los otros cítricos y es rico en potasio y vitamina C.

Limón. Es antiséptico y favorece la cicatrización de las heridas, además de aportar vitaminas C y A. 

Espinaca. Este vegetal es muy completo en cuanto a vitaminas y minerales que pueden fortalecer el sistema inmunológico. Posee vitamina C, vitamina A y hierro. Este último mineral está ligado a la actividad de los linfocitos, mejorando su acción frente a agentes externos como virus y bacterias.

Coles. Pertenecen a la familia de las crucíferas, como el coliflor, repollo, brócoli, repollitos de Bruselas contienen vitamina C y antioxidantes.

 

Ajo, cebolla, puerro. Por su acción bactericida, son grandes aliados contra las afecciones respiratorias.